Las mejores navidades

A pocos días de cerrar un año complicado, inmersos además en una nueva ola de este complicado virus, con sus variantes y sus incertidumbres, no quiero dejar pasar la oportunidad de compartir una reflexión y una receta para un nuevo año.

 

Resulta que hace nada, apenas unos cuantos meses, estábamos todos tan tranquilos, con nuestros trabajos, nuestras vidas familiares y sociales y, por supuesto, con nuestros problemas. Que esto no es el mundo del Grinch. Pero sin miedos y sin cabreos. Y, sin embargo, hoy todo ha cambiado.

 

El otro día escuchaba el resultado de una encuesta sobre las palabras más pronunciadas y publicadas en estos dos últimos años. La solución no sorprende. En 2020 fue “Confinamiento” y en 2021 la ganadora ha sido “Antígenos”.

 

Este sentir ciudadano indica que los problemas ahora son otros y, cómo no, repercuten en nuestros trabajos y en nuestras vidas familiares y sociales. Lo que antes estaba a salvo, hoy parece estar enredado. No hace falta ser muy fino para darse cuenta de que la sociedad está muy alterada. Y eso no es bueno. Porque no podemos parar. Hay que seguir. Hay que sacar ese espíritu emprendedor que todos tenemos. Unos más y otros menos, pero tenemos raza. Eso es indiscutible. El caso es que, durante muchos meses hablando de emprendimiento en estas páginas, me da la impresión de que hay que resolver antes un asunto muy importante. Porque el crecimiento profesional se apoya en el crecimiento personal. Y esto último se ha quedado tocado con la dichosa pandemia.

 

Además, que no se nos olvide que el concepto emprendedor se asocia de forma muy directa a la ilusión diaria. A poner el pie cada día en el suelo con ganas y con energía y con el convencimiento de que no nos va a parar nadie. Y esto no parece que esté ocurriendo. Y esta es mi reflexión. Que no es una sorpresa, desde luego, pero me sirve para dar la receta de lo que creo puede ayudar a darle la vuelta a esto y demostrar de lo que somos capaces, en todos los ámbitos. Me refiero al crecimiento personal. ¿Cómo conseguirlo? Parece una moda más. Una de esas nuevas tendencias que surgen y que a veces terminan desapareciendo. Pero mis encuentros con personas que se dedican a ello, me terminan convenciendo de que cada día deberíamos dedicar algún tiempo, aunque sea mínimo, para nuestro análisis interno y para nuestro crecimiento personal. Como decía un buen amigo, realmente ¿cuánto tiempo dedicamos al día a reflexionar? Es una buena actitud. Y entonces, sólo entonces, podremos seguir hablando de luchar, de afrontar retos y de hacer felices a los que nos rodean. Este es el espíritu emprendedor. Que no sólo se aplica al trabajo y al ámbito profesional y empresarial. Y si empezamos ya, pues mucho mejor. Así podremos disfrutar de unas navidades como nunca. Que no decaiga y felices fiestas, amigos.

JUAN LUIS PEDREÑO. (JUEVES, 23 DE DICIEMBRE DE 2021). Las mejores navidades. MIÉRCOLES, 23 DE DICIEMBRE DE 2021, de MurciaEconomía Sitio web: https://murciaeconomia.com/art/83761/las-mejores-navidades